Señor Jesús Hijo de Dios vivo, ten misericordia de mi, que soy un pobre pecador.

SI A LA VIDA

SI A LA VIDA
NO al aborto

EN QUE CREEMOS

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su Único hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracias del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos. subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

martes, 20 de abril de 2010

ROMA, lunes 19 de abril de 2010 (ZENIT.org).- El padre Gabriele Amorth es un sacerdote paulino. Antes de ello, luchó en la guerra, fue partisano y se licenció en jurisprudencia. Teólogo mariano, fue durante muchos años directos de la prestigiosa revista paulina Madre di Dio, hasta que el cardenal Ugo Poletti le confió el cargo oficial de exorcista.

En más de 25 años de actividad, Amorth ha realizado más de 70.000 exorcismos. Por ello está considerado el exorcista más experto en el mundo.

Marco Tosatti, antes vaticanista del diario La Stampa, autor de innumerables libros, le entrevistó, publicando sucesivamente el volumen Memorie di un esorcista (Memorias de un exorcista, n.d.t.).
El libro es una especie de testamento espiritual, en el que Amorth narra la lucha contra el maligno: una serie impresionante de historias que atestiguan, según explica a ZENIT el propio Tosatti en esta entrevista, la presencia, la influencia, pero también la liberación del mal.

- ¿Qué es un exorcista y quién es en particular el padre Amorth?
Tosatti: Un exorcista es un sacerdote que ha recibido de su obispo – el único autorizado a realizar este tipo de intervenciones – la autorización para liberar a las personas afectadas por fenómenos demoniacos, como infestación, vejación y posesión. Gabriele Amorth es el presidente honorario de la asociación de exorcistas fundada por él hace muchos años, y probablemente el exorcista más conocido del mundo. En abril cumplirá 85 años y sigue con su batalla... 

- ¿Existe verdaderamente el demonio?
Tosatti: Quien es cristiano no puede dejar de creer que existe un espíritu puro, que ha rechazado a Dios, y que actúa de forma ordinaria y extraordinaria – rarísima – en el mundo.

- ¿Quién es y que hace? ¿Cómo se manifiesta y de qué forma los exorcistas distinguen sus influencias en las personas?
Tosatti: Es un ángel caído, a la cabeza de otros seres parecidos a él. En su acción ordinaria intenta empujar a las personas al pecado, para conquistar sus almas. Su acción extraordinaria es ciertamente más misteriosa. Con el permiso de Dios, realiza acciones contra las personas, llegando, en algunos casos, hasta la posesión (la cual sin embargo no pueden tocar el alma). Los exorcistas, con las oraciones del ritual y el uso de los sacramentos, intentan liberar a las víctimas de esta acción negativa.

- ¿Por qué la Iglesia ha instituido la figura del exorcista?
Tosatti: Jesucristo dio mandato a sus discípulos de predicar el Evangelio, curar a los enfermos y expulsar a los demonios. Durante varios siglos en la cristiandad no existía la figura del exorcista: todo cristiano podía hacerse soldado en esta batalla. Y aún hoy cristianos sencillos pueden decir, y dicen, oraciones de liberación. Y algunos santos – padre Pío, por ejemplo – sin ser exorcistas liberaban a las personas víctimas de la influencia demoníaca. Hay que decir que en los últimos años, evidentemente en respuesta a una necesidad creciente., cada ves más obispos se ven obligados a nombrar sacerdotes para este tipo de trabajo pastoral.

- ¿Cuánto hay de sugestión y cuánto hay de verdad en las muchas personas que creen estar poseídas por el demonio? 
Tosatti: De lo que se me ha dicho en mi investigación, los casos reales de posesión, vejación o infestación son muy, muy raros. Gabriele Amorth, y creo que también sus colegas actúan de esta forma, no recibe a nadie que no se haya dirigido antes, en busca de ayuda, a la medicina oficial. Y a pesar de esta precaución, ve que en muchos casos no se identifica un origen maléfico de los trastornos. Pero aunque raros, los casos de influencia demoníaca existen, y son impresionantes.

- ¿De qué forma los hombres pueden escapar a las tentaciones del pecado y del mal?
Tosatti: Huir al ataque de las tentaciones creo que es imposible; una vida limpia y cristiana puede ayudarnos a no ceder a esas mismas tentaciones.

- El demonio siempre ha acechado a la Iglesia. El Papa Pablo VI dijo una vez: “el humo de Satanás ha entrado en la Iglesia”. Juan Pablo II y Benedicto han denunciado varias veces la presencia de la cola del diablo en muchas acciones que atacan a la cátedra de Pedro. En estos días se asiste a un ataque sin precedentes contra el actual Pontífice. ¿Qué opina?
Tosatti: Benedicto XVI, como Juan Pablo II antes que él, indicó en los temas morales y en la defensa de la vida y de la familia la batalla central de la Iglesia en nuestros tiempos. Es una batalla contra la cultura dominante en gran parte del mundo occidental, y sobre todo en los medios de comunicación. Es evidente el intento de desacreditar a la Iglesia y al Papa precisamente para debilitar el impacto de su enseñanza. También de forma evidentemente instrumental e incorrecta, confiando en el efecto negativo del ataque sobre la opinión pública, que a menudo no tiene los instrumentos ni el tiempo para verificar con ponderación la calidad de las acusaciones. Y es tanto más extraordinario en cuanto que si hay alguien que busca, que ha buscado siempre, hacer limpieza en la Iglesia, este es precisamente Joseph Ratzinger. Me parece que por desgracia, nuestra profesión no está viviendo uno de sus momentos más felices.

enlace entrevista: Padre Gabriele Amorth


Por Antonio Gaspari, traducción del italiano por Inma Álvarez
Carta pastoral de sacerdotes de la catedral de Ibagué -Colombia- sobre la pedofilia

Los sacerdotes de la catedral de Ibagué --Eccelino Díaz Arenas, José Aldemar Durán y Raúl Ortiz Toro- se declaran “profundamente unidos al dolor de las víctimas del abuso infantil y juvenil, y al dolor de ver a la Iglesia maltratada por inmisericordes acusaciones generalizadas, deseando responder a las frecuentes preguntas de nuestros fieles acerca del comportamiento de algunos miembros del clero que en diferentes partes del mundo vienen siendo acusados de estas prácticas delictivas”, informa a ZENIT el vicario parroquial Raúl Ortiz Toro.

En primer lugar, hacen la aclaración de que “la pedofilia (abuso sexual de menores) es una enfermedad y un delito que no es exclusivo de un país o de una institución, en este caso la Iglesia, como quieren hacer ver algunos medios de comunicación parcializados; es un problema que se presenta a nivel social y que por lo tanto se puede evidenciar en distintos sectores: la misma familia, el colegio, los amigos, entre otros”.

Siendo un problema grave, subrayan que “sólo el 2 % de los casos de pederastia en el mundo lo tiene la Iglesia Católica y por lo tanto es inmensamente injusto generalizar calificando a todos los sacerdotes como pedófilos”.

Por otra parte, hacen constar que “no hay relación directa entre celibato y pedofilia pues como se ha evidenciado, la mayoría de pedófilos son casados. Detrás de las infames acusaciones que generalizan y ponen como exclusiva esta enfermedad en las filas de la Iglesia hay una sistemática campaña de desprestigio que busca atentar contra su autoridad moral para denunciar los graves problemas del mundo moderno”.

Los firmantes de la carta reconocen que, “como lo afirmó el Santo Padre en su carta a los católicos de Irlanda el mes pasado, ‘para recuperarse de esta dolorosa herida, la Iglesia debe reconocer en primer lugar ante Dios y ante los demás, los graves delitos cometidos contra niños indefensos’. El reconocimiento ha desembocado en un esfuerzo conjunto para garantizar que en el futuro los niños estén protegidos de estos delitos”.

Sobre el procedimiento a seguir en estos casos, aseguran que “si bien es cierto que en algunos casos por motivos pastorales hubo una tendencia equivocada a evitar llevarlos a los estrados de la justicia ordinaria, sin embargo no es cierto que la Iglesia sea encubridora de estos delitos”.

Al contrario, afirman que “desde la década pasada a nivel de la Iglesia Universal se ha insistido en que las víctimas denuncien el delito ante las autoridades competentes pues los sacerdotes son también ciudadanos con responsabilidades civiles como lo ha expresado también en nuestro país la Conferencia Episcopal Colombiana, a través de su secretario, monseñor Juan Vicente Córdoba”.

Y concluyen afirmando que este problema “debe motivar en los fieles la oración constante por el Santo Padre y por la Iglesia Universal y sus sacerdotes, especialmente en este Año Sacerdotal en el que agradecemos al Señor por el don maravilloso del ministerio ordenado. Juntos debemos elevar plegarias a Cristo Sacerdote para que haga de nosotros fieles imitadores de su ejemplo de transparencia y demos frutos de santidad pues, como lo afirma el Evangelio, ‘por sus frutos los reconocerán’ (Mt 7, 20)”.
Por Nieves San Martín

fuente: http://www.zenit.org/article-35053?l=spanish

miércoles, 14 de abril de 2010
33.000 mensajes en una semana de apoyo al Santo Padre Benedicto XVI

Hace click acá:http://www.hazteoir.org/node/29212  y envía un email de apoyo al Papa Benedicto XVI
No se deje impresionar por habladurías del momento, por las pruebas que a veces golpean a la comunidad de los creyentes”, expresa el cardenal Sodano al mostrarle el apoyo de toda la Iglesia. 

REDACCIÓN HO.- El cardenal decano del Sacro Colegio Pontificio, Angelo Sodano, quien fuera secretario de Estado vaticano, leyó en la Misa de Pascua de Resurrección, ante el Papa Benedicto XVI, un breve mensaje en el que quedaba claro el apoyo de todos los fieles cristianos al Pontífice ante la burda y hostil campaña de desprestigio desatada contra Benedicto XVI:
"Santo Padre, el pueblo de Dios está con usted. Que no se deje impresionar por habladurías del momento, por las pruebas que a veces golpean a la comunidad de los creyentes".
Palabras inusuales en una ceremonia de este tipo con la que se saltó la milenaria tradición –nunca la Solemne Misa de Pascua ha estado presidida por una felicitación al Pontífice-, pero que acompañan a la fortaleza que está demostrando el Papa en un momento tan difícil y dolorosa, mostrándole la cercanía y el apoyo de toda la Iglesia.  Unas palabras que ha destacado la prensa internacional, y así en España tres diarios nacionales le dedican su portada: La Razón, ABC y El País. "La Iglesia está contigo, dulce Cristo en la tierra", eran las palabras inesperadas y conmovidas de quien también conoce los pasillos vaticanos hacia el Santo Padre.
"La Iglesia está con usted, con usted están los cardenales, colaboradores, los obispos de las 3.000 circunscripciones y los 400.000 sacerdotes que sirven generosamente al pueblo de Dios en las parroquias, las escuelas, los hospitales y las misiones", afirmaba Sodano, añadiendo, al recordar las palabras pronunciadas por el Papa el pasado Jueves Santo al citar a San Pedro "Jesús, insultado, no respondió a los insultos".
Acoger la vida humana
Benedicto XVI, al que se le veía un semblante sino triste sí preocupado, sonrió agradecido en respuesta al mensaje leído por el cardenal Sodano, al terminar la Misa dirigió su mensaje pascual, presidido por las felicitaciones en 65 idiomas y la bendición Urbi et Orbi.
En su lúcida radiografía de los males del mundo denunció la trágica y múltiple expresión de la cultura de la muerte que se va extendiendo. Sin citar expresamente la palabra “aborto”, fue muy contundente y claro al indicar que “no se puede construir un futuro de amor y de verdad sin respetar y acoger la vida humana”. 
El Papa habló del éxodo del pueblo israelí, advirtiendo que la humanidad necesita también un éxodo que no se limite a retoques superficiales, sino "una profunda una conversión espiritual y moral". Habló de los focos de tensión y violencia y apeló al diálogo y a la solidaridad, dejando prendida la luz de la esperanza y de la paz. El Pontífice también rezó por los pobres y las personas en dificultad, empezando por Iraq y Tierra Santa y sin olvidar a Iberoamérica y el Caribe, cuyos países "experimentan un recrudecimiento de los crímenes ligados al narcotráfico", lamentó. En particular, mencionó a Haití y Chile, que en los últimos meses han sufrido la devastación provocada por sendos terremotos. También oró por África y las naciones de este continente que se hallan en guerra, así como los países golpeados por el terrorismo.
martes, 13 de abril de 2010
El libro de nuestra vida tiene que estar escrito con fe y con amor, independientemente de lo que Dios haya querido escribir en él"

¿Nos hemos detenido a pensar por qué hacemos las cosas, por qué luchamos por ciertos ideales, por qué nos esclavizamos a ciertas necesidades, por qué y por qué y por qué...? Hay una manera poco común de afrontar la vida. La manera de los sabios y prudentes. La manera de la fe. La fe es la virtud por la que encauzamos todo nuestro actuar en el marco del querer divino. Por la fe vemos con realismo los avatares cotidianos y por ella ponemos en manos de Dios nuestras vidas para que las vaya guiando. Todo adquiere un sentido nuevo, trascendente, de plenitud personal y satisfacción humana. Porque la fe es lo que permite abrir el abanico de la acción más allá del cerrado horizonte personal.

Las modas, las rutinas diarias, el ir y venir de un lado a otro, el ambiente social en que vivimos, fácilmente puede ofuscar o nublar la perspectiva existencial de nuestra vida, el sentido de todo lo que hacemos. Se puede caer en el pesimismo o la desesperación, pues una vida nunca será lineal, sin dificultades. Pero cuando se está por encima de los obstáculos a través de la fe, estos adquieren una dimensión nueva, netamente positiva, la del hombre libre que ama y sabe el porqué de sus pasos en esta tierra.

Lo que importa en esta vida no es todo lo que hacemos, nuestros títulos, éxitos o fracasos. Lo que realmente importa es cómo lo hacemos y el porqué de lo que hacemos. La fe es esa pluma con la que se escribe una vida feliz, una vida plena, una vida en paz. El libro de nuestra vida tiene que estar escrito con fe y con amor, independientemente de lo que Dios haya querido escribir en él. Si realmente supiéramos sobre qué seremos examinados al final de nuestros días, ya hace tiempo que hubiéramos comenzado a escribir algo digno de leerse enfrente de todos los que nos conocieron, porque vivir para uno mismo es vivir sin Dios, y sólo Él es la verdadera fuente de la felicidad.

fuente: Autor: José de Jesús González, L.C. |  Catholic.net

ACTO DE ENTREGA A DIOS

Toma, Señor, y recibe mi libertad, mi memoria, mí entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a Ti, Señor, lo torno; todo es tuyo; dispón de ello conforme a tu voluntad. Dame tu amor y gracia, que esto me baste.

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